Imagínate esto: el portero automático del edificio deja de funcionar un lunes por la mañana. Los vecinos empiezan a llegar, no pueden entrar, y tú, como administrador de fincas o presidente de la comunidad, tienes que gestionar una reparación urgente antes de que el grupo de WhatsApp explote. ¿A quién llamas? ¿Cuánto va a costar? ¿Lo cubre el seguro?
Aquí entra en juego una cobertura que muchas comunidades tienen contratada sin saberlo del todo bien, o que directamente no tienen y deberían plantearse: la garantía de bricolaje.
¿Qué es exactamente la garantía de bricolaje en un seguro de comunidad?
La garantía de bricolaje es una cobertura específica dentro de la póliza de seguro de comunidad de propietarios que cubre pequeñas reparaciones y trabajos de mantenimiento en las zonas comunes del edificio.
No hablamos de grandes obras ni de averías catastróficas. Hablamos de cosas cotidianas:
- Una cerradura que no cierra bien
- Un enchufe o interruptor averiado en el rellano
- Una gotera menor en la azotea
- Un azulejo roto en la entrada
- Una ventana con el cierre estropeado
- Una antena con problemas de señal
Esas pequeñas incidencias que, si las contratas por tu cuenta a un profesional, pueden salirte entre 80 y 200 euros cada vez. Multiplicadas por varias al año, la factura se convierte en un problema real para cualquier comunidad.
El servicio de manitas que incluye esta garantía se activa a través de la aseguradora. Tú llamas, ellos envían a un profesional. Sin necesidad de buscar presupuestos, sin discusiones entre vecinos sobre a quién contratar.
¿Cómo se llama esta garantía según la aseguradora?
Cada compañía le pone su propio nombre. Eso puede confundir bastante cuando estás haciendo una comparativa de pólizas de seguro de comunidad.
Algunos de los nombres más habituales que encontrarás son: Brico-Edificios, Brico-Comunidad, Bricomanitas, Mantenimiento básico, Asistencia para comunidades o Servicio Manitas. El concepto es el mismo. Lo que cambia son las condiciones.
Y aquí está el quid del asunto: no todas las coberturas son iguales, aunque se llamen parecido.
¿Qué debes mirar cuando comparas esta garantía entre aseguradoras?

Cuando en JLA Asociados asesoramos a comunidades, lo primero que hacemos es analizar estos cuatro factores. No hay que perderse en letra pequeña innecesaria. Lo que importa de verdad es esto:
1. Número de intervenciones al año
La mayoría de aseguradoras limitan el uso de esta garantía a entre 2 y 4 intervenciones anuales. Parece poco, pero para una comunidad pequeña puede ser suficiente.
¿Tienes un edificio grande con muchas zonas comunes? Entonces necesitas una póliza con más intervenciones permitidas, o al menos saber de antemano que tendrás que asumir el coste de las que excedan el límite.
2. Horas incluidas por visita
La mayoría cubre entre 1,5 y 3 horas de mano de obra por servicio. Una reparación sencilla entra perfectamente en ese margen. Pero si el trabajo se alarga, el técnico puede cobrar las horas extra aparte.
Pregunta siempre: ¿qué pasa si la reparación dura más de las horas cubiertas?
3. Materiales: ¿los cubre o no?
Este es el punto donde más comunidades se llevan sorpresas. Muchas pólizas cubren solo la mano de obra. Los materiales corren por cuenta de la comunidad, o están cubiertos con un límite muy bajo (a veces 30 o 50 euros).
Si la reparación necesita piezas o materiales, es probable que haya un coste adicional que pagar.
4. ¿Es una garantía incluida o una ampliación opcional?
Aquí viene otro detalle que se pasa por alto con frecuencia. En muchas aseguradoras, esta cobertura no está incluida de serie en la póliza básica de comunidad. Es una ampliación que hay que contratar expresamente, y que tiene un coste extra.
Antes de asumir que tu póliza actual la tiene, revísala. O mejor aún, consulta con tu corredor de seguros. Porque creer que tienes cobertura cuando no la tienes es uno de los errores más frustrantes que puede cometer una comunidad.
¿Por qué merece la pena contratar la garantía de bricolaje?
Seamos directos con los números.
Un fontanero particular para arreglar un grifo que gotea en la escalera puede cobrar entre 60 y 120 euros, solo por salir. Si hay algún material de por medio, la factura sube. Y si el problema ocurre un fin de semana o en festivo, multiplica por dos.
Una comunidad de diez vecinos que reparte ese coste paga entre 6 y 12 euros cada uno. Parece asumible. Pero si durante el año hay tres o cuatro incidencias de este tipo, el gasto acumulado se nota en el presupuesto comunitario.
La garantía de bricolaje, en cambio, tiene un coste adicional sobre la póliza que suele estar entre 30 y 80 euros anuales según la aseguradora y las coberturas contratadas. Para muchas comunidades, esa cifra se amortiza con una sola intervención.
Más allá del dinero, hay otro argumento igual de importante: la agilidad. Cuando tienes esta cobertura, no hace falta convocar una reunión para decidir qué fontanero contratar. Llamas a la aseguradora y ellos gestionan el servicio. El problema se resuelve más rápido, con menos fricciones entre vecinos.
Los errores más comunes al elegir seguros de comunidad con esta cobertura

Después de años gestionando seguros para comunidades, en JLA Asociados hemos visto los mismos errores repetirse una y otra vez:
Contratar solo por precio. La póliza más barata no siempre es la mejor. A veces la diferencia de precio refleja precisamente que ciertas garantías, como el servicio de manitas, no están incluidas.
No leer los límites. Saber que tienes un servicio de bricolaje no es suficiente. Tienes que saber cuántas veces al año puedes usarlo y qué queda excluido.
Asumir que todos los trabajos están cubiertos. La garantía de bricolaje cubre pequeñas reparaciones en zonas comunes. No cubre obras mayores, no cubre el interior de los pisos, y no cubre daños que ya estaban presentes antes de contratar la póliza.
No actualizar la póliza con los cambios del edificio. Si tu comunidad ha instalado ascensor, sistema de riego o iluminación nueva en zonas comunes, puede que el alcance de tu cobertura haya quedado corto.
¿Qué tipos de reparaciones están habitualmente cubiertos?
Los trabajos más frecuentes que suelen quedar dentro de la garantía de bricolaje son los relacionados con fontanería menor, electricidad básica, cerrajería, pintura de pequeñas superficies, cristalería, reparaciones de portero automático y antenas comunitarias, así como pequeños arreglos de albañilería.
Lo que queda fuera, por norma general, son las averías que afectan a instalaciones principales del edificio (calderas centrales, ascensores, sistemas de climatización), las reparaciones en elementos privativos de los vecinos y cualquier trabajo que requiera proyecto técnico o licencia municipal.
¿Vale la pena o es solo marketing de las aseguradoras?
La pregunta que se hace más de un administrador de fincas. Y es legítima.
La respuesta honesta es: depende del uso que le dé tu comunidad. Si el edificio es relativamente nuevo y tiene pocas incidencias, puede que en algunos años no llegues a usar la garantía. Pero si el edificio tiene más de veinte años y las zonas comunes requieren atención frecuente, la cobertura se convierte en una herramienta muy práctica.
Lo que sí es cierto es que el mantenimiento de zonas comunes es uno de los puntos de mayor conflicto en muchas comunidades. Tener un mecanismo claro y rápido para resolver pequeñas reparaciones reduce fricciones, acelera la resolución y profesionaliza la gestión. Eso tiene valor aunque sea difícil de cuantificar en euros.
En resumen, antes de decidir
Revisar si tu póliza actual incluye esta garantía. Comparar al menos dos o tres opciones antes de renovar. Preguntar exactamente cuántas intervenciones cubre, cuántas horas y si los materiales están incluidos. Y si tienes dudas, consultarlo con un profesional que conozca el mercado de seguros de comunidad de propietarios en profundidad.
En JLA Asociados llevamos años ayudando a comunidades y administradores de fincas a encontrar la cobertura que realmente necesitan, sin pagar de más por garantías que no van a usar, y sin quedarse cortos en las que sí importan. Si quieres que revisemos tu póliza actual o hagamos una comparativa personalizada para tu comunidad, estamos a tu disposición.
Preguntas frecuentes sobre la garantía de bricolaje en seguros de comunidad
¿Qué es la garantía de bricolaje en un seguro de comunidad? Es una cobertura que permite a la comunidad de propietarios solicitar pequeñas reparaciones y trabajos de mantenimiento en zonas comunes a través de la aseguradora, sin coste adicional por cada intervención (dentro de los límites contratados).
¿Cuántas veces al año se puede usar el servicio de manitas? Depende de la aseguradora y el tipo de póliza contratada. Lo más habitual es que se permitan entre 2 y 4 intervenciones por año de póliza.
¿Los materiales de la reparación están incluidos en la garantía de bricolaje? No siempre. Muchas pólizas cubren solo la mano de obra. Los materiales pueden quedar excluidos o tener un límite de cobertura muy bajo. Hay que revisar las condiciones particulares de cada póliza.
¿Es obligatorio contratar esta garantía en los seguros de comunidad? No es obligatoria. En la mayoría de compañías se ofrece como cobertura opcional o ampliación de la póliza base. Debe contratarse expresamente si se quiere disponer de ella.
¿Qué diferencia hay entre la garantía de bricolaje y la cobertura de daños del seguro de comunidad? La cobertura de daños responde ante siniestros concretos como inundaciones, incendios o robos. La garantía de bricolaje cubre pequeñas reparaciones de mantenimiento ordinario que no derivan de un siniestro, sino del desgaste o uso normal del edificio.
¿Puede usarse la garantía de bricolaje para reparar elementos dentro de los pisos de los vecinos? No. Esta garantía está limitada a las zonas y elementos comunes del edificio: portal, escaleras, fachada, cubierta, instalaciones comunitarias, etc.




