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7 de octubre de 2026
JLA Asociados
11 min de lectura
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Cómo rellenar un parte amistoso de accidente paso a paso

Aprende a rellenar el parte amistoso sin errores: qué datos necesitas, cómo hacer el croquis, qué casillas marcar y qué hacer si el otro conductor no firma.

Cómo rellenar un parte amistoso de accidente paso a paso

Dos conductores rellenando juntos el parte amistoso sobre el capó de un coche tras un golpe leve Ese momento incómodo junto al capó dura cinco minutos y te ahorra semanas de trámites.

Un golpe, un frenazo y el corazón a mil. Cuando por fin baja el susto, aparece el papel: la declaración amistosa de accidente. Y con él, la duda de siempre. ¿Qué casilla marco? ¿Y si firmo y me cargan la culpa a mí?

Respira. Rellenar un parte amistoso no es tan complicado como parece. Lo que ocurre es que nadie te lo ha explicado con calma y, en mitad de la carretera, con los nervios a flor de piel y el móvil sonando, es muy fácil meter la pata en algo que luego cuesta semanas corregir.

En JLA Asociados gestionamos siniestros de coche a diario y vemos repetirse los mismos fallos una y otra vez. Por eso hemos preparado esta guía: para que salgas de un accidente leve con el documento bien cumplimentado, tu seguro de coche a favor y la reparación pagada en días, no en meses.

Qué es el parte amistoso y por qué te interesa usarlo

La declaración amistosa de accidente (DAA), el parte amistoso de toda la vida, es un formulario homologado en toda la Unión Europea. Sirve para dejar por escrito cómo fue un choque entre dos coches cuando solo hay daños materiales y las dos partes están dispuestas a colaborar.

Su gran ventaja es la rapidez. Gracias a los convenios de indemnización directa, CIDE y ASCIDE, las aseguradoras pueden valorar el siniestro y repartir la responsabilidad sin esperar a que un juez o un atestado policial aclaren lo ocurrido. Con el parte firmado, la tramitación suele resolverse en pocos días.

El formulario funciona con papel autocopiativo. Lo que escribes en la hoja superior queda calcado en la inferior, así que cada conductor se lleva su copia. Eso obliga a escribir con letra clara y en mayúsculas, apoyando el documento sobre una superficie rígida. El capó del coche vale, aunque no sea lo más elegante.

Cuándo sí conviene usarlo

El parte amistoso encaja bien cuando se dan estas tres condiciones a la vez:

  • Solo hay dos vehículos implicados en el accidente.
  • No hay heridos ni daños personales de ningún tipo.
  • Los dos conductores están de acuerdo en describir los hechos y ponerse a rellenarlo.

Cuándo no debes usarlo

Aquí conviene ser honesto: hay situaciones en las que este documento se queda corto y usarlo puede jugarte una mala pasada.

  • Tres o más vehículos. En una colisión en cadena, el formato de dos columnas no da abasto.
  • Heridos, aunque parezcan leves. El latigazo cervical o un dolor de espalda pueden tardar horas en aparecer. Con lesiones, toca llamar al 112 y avisar a las autoridades.
  • El otro conductor se niega, huye o da señales de haber bebido. Si falta cooperación, el atestado policial pesa mucho más.
  • Daños a mobiliario urbano, fachadas o bienes públicos. Ahí hace falta la intervención de la policía y un acuerdo claro con el ayuntamiento.

Qué datos necesitas antes de escribir nada

Antes de coger el bolígrafo, reúne la información. Perder cinco minutos en esto te evita rellenar mal una casilla que luego no se puede tachar.

  • Matrícula, marca, modelo y color de los dos coches.
  • Nombre, apellidos, DNI, dirección y teléfono de ambos conductores.
  • Número de permiso de conducir de cada uno.
  • Compañía aseguradora, número de póliza y, si es un accidente en el extranjero, la Carta Verde.
  • Fecha, hora aproximada y lugar exacto del golpe.

Si tienes cobertura de asistencia en carretera, ese es también el momento de llamar a tu aseguradora. Un vehículo que no puede moverse por sus propios medios se retira antes y con menos líos de los que imaginas.

Cómo rellenar un parte amistoso paso a paso

El documento se divide en bloques que hay que ir completando en orden. Vamos uno por uno, con lo que conviene anotar en cada casilla.

Fecha, hora y lugar del accidente

Apunta la fecha exacta y la hora lo más ajustada posible. En la localización, detalla el nombre de la calle y el número, o bien la carretera, el punto kilométrico y el sentido de la marcha. Un truco práctico: abre la aplicación de mapas del móvil y usa las coordenadas que te marca. Te ahorras discusiones tontas sobre dónde ocurrió todo.

Datos de los conductores y los vehículos

Aquí llega el reparto de columnas. Al Vehículo A (columna azul) y al Vehículo B (columna amarilla) les toca un conductor cada uno. Da igual qué coche elijas como A; lo que no puede pasar es que la letra cambie entre una copia y otra.

En cada columna anotas los datos del coche y los del conductor. Tómate tu tiempo con la matrícula: un solo dígito mal copiado puede retrasar el siniestro más de lo que crees.

Datos del seguro

Después, el nombre de la compañía aseguradora, el número de póliza y la Carta Verde si el golpe fue en el extranjero. Aquí también hay una casilla para indicar si tu póliza cubre los daños propios, es decir, si tienes un todo riesgo o no.

Daños visibles en cada vehículo

En el gráfico del coche, marca con una flecha el punto de impacto inicial, o sea, donde se produjo el primer contacto, no donde terminaron las rozaduras. Debajo, describe los desperfectos con tus palabras: paragolpes trasero desencajado, óptica delantera izquierda rota, abolladura en la aleta…

Circunstancias del accidente

Esta es la columna central y la que más dudas genera. Son 17 casillas por cada conductor y solo debes marcar las que describan la maniobra exacta en el momento del golpe: estaba estacionado, salía de un aparcamiento, cambiaba de carril, etcétera.

Un consejo que casi nadie aplica: cuenta el número total de casillas marcadas por cada conductor y anótalo en el cuadro inferior pensado para ello. Así nadie puede añadir marcas después de firmar.

Cómo hacer el croquis sin liarte

El croquis es un dibujo sencillo, no una obra de arte. Con estos cuatro elementos basta para que se entienda todo:

  • La trayectoria de los vehículos A y B mediante flechas.
  • La posición final de ambos coches en el momento del impacto.
  • Las señales relevantes: Stop, Ceda el Paso, semáforos o líneas continuas.
  • El sentido de la calle o del carril.

Mano dibujando el croquis del accidente con flechas y la posición de los dos vehículos en el parte Un croquis claro con flechas evita que la aseguradora tenga que interpretar lo que pasó.

Observaciones y la firma

El espacio de observaciones sirve para puntualizar algo que ninguna de las 17 casillas recoge, o para anotar que la otra parte no reconoce algún extremo. Si no hay nada que añadir, se deja en blanco.

Al final, ambos conductores firman. Y aquí conviene tenerlo muy claro: firmar no es asumir la culpa. Firmar solo confirma que estás conforme con la descripción de los hechos, para que sea la aseguradora quien determine la responsabilidad. Una vez firmado y separadas las dos copias, el documento ya no se puede tocar.

Los errores que más retrasan el siniestro

Los nervios tras un choque leve se traducen casi siempre en las mismas equivocaciones. Estas son las que más disgustos dan.

Firmar sin leer lo que escribió el otro

Revisa con calma todo lo que ha puesto la otra parte antes de rubricar. Si algo no coincide con lo que ha pasado, es mejor no firmar y dejarlo en manos de las autoridades.

Marcar casillas contradictorias

Seleccionar opciones que se contradicen en la columna central es una causa habitual de rechazos y demoras. Si tienes dudas sobre qué marcar, deja esa columna en blanco y explica la situación en observaciones.

No hacer fotos ni buscar testigos

Confiar solo en el papel es un fallo clásico. Haz fotos panorámicas de la escena, de las señales, del estado de la calzada y de las matrículas de los dos coches. Y si un peatón o un conductor vio el golpe, pídele el teléfono. Ese testigo puede valer oro.

Olvidar daños que parecen pequeños

Un roce en una moldura o un faro que se ve bien a simple vista pueden pasar desapercibidos y luego el perito no los relacione con el siniestro. Anota todo lo que observes, aunque te parezca poca cosa.

El otro conductor no quiere firmar: qué puedes hacer

No siempre te toca alguien dispuesto a colaborar. Puede que se niegue en redondo o, directamente, que arranque y desaparezca. En cualquiera de los dos casos, nunca fuerces su firma.

Rellena tu propia copia con lo que tengas, describe los hechos con precisión y guarda las fotos y los contactos de los testigos. Llama a la Policía Local o a la Guardia Civil para que se desplacen al lugar y levanten un atestado. Aunque lleguen tarde y el otro coche ya no esté, su informe oficial inclina la balanza a tu favor.

Recopila también la matrícula, marca, modelo y color del vehículo contrario, junto con el nombre y teléfono de quien haya visto lo ocurrido. Toda esa información, bien ordenada, sostiene tu reclamación cuando la otra parte intenta poner tu versión en duda. En casos así, tener contratada una defensa jurídica en tu seguro de coche marca una diferencia enorme, porque es la garantía que asume la reclamación cuando el otro conductor o su aseguradora se niegan a reconocer los hechos.

Cuándo presentar el parte al seguro

La ley fija un plazo general de siete días desde el accidente para comunicar el siniestro a tu compañía. No es una fecha que se pueda dejar correr sin más: si la aseguradora demuestra que el retraso le causó un perjuicio concreto, puede reclamártelo.

Lo sensato es avisar cuanto antes, aunque el parte firmado lo entregues al día siguiente. Muchas aseguradoras permiten dar el aviso por teléfono o desde su aplicación y completar la documentación después. Si tienes dudas sobre cómo tramitarlo o te encuentras con una negativa por parte de la otra compañía, un mediador que conozca tu póliza resuelve el camino en un par de llamadas.

Lo que te llevas de este artículo

Un accidente leve es un mal trago que se pasa rápido. Lo que no se pasa tan rápido es un parte mal rellenado. Dedica cinco minutos a escribir con letra clara, marca solo las casillas que describen de verdad lo ocurrido y no firmes nada que no entiendas.

Con el documento bien hecho, el croquis al detalle y unas cuantas fotos en el móvil, tu seguro de coche tiene todo lo que necesita para resolver el siniestro en pocos días. Y si algún día el otro conductor decide no colaborar, contar con una defensa jurídica sólida evita que la reclamación se convierta en un dolor de cabeza.

En JLA Asociados revisamos tu póliza, te explicamos qué coberturas tienes de verdad y te acompañamos en todo el trámite, desde el momento del golpe hasta la última gestión con la aseguradora. Comparar seguros de coche con tiempo, antes de que haga falta, es la mejor forma de no llevarte sorpresas cuando llega el susto.

Conductor guardando el parte amistoso firmado y su copia en la guantera del coche Separar las dos copias y guardarlas bien resuelve más trámites de los que parece.

Preguntas frecuentes sobre el parte amistoso

¿Qué es exactamente el parte amistoso?

Es un formulario homologado en toda la Unión Europea que recoge cómo fue un accidente entre dos coches sin heridos. Ambas partes lo rellenan y firman el mismo día, y sirve para que las aseguradoras repartan la responsabilidad a través de los convenios CIDE y ASCIDE sin esperar a un atestado policial.

¿Cuánto tiempo tengo para presentar el parte a mi seguro?

La ley fija un plazo general de siete días desde que ocurre el accidente para comunicar el siniestro a tu compañía. Lo prudente es avisar cuanto antes, aunque entregues después el parte firmado, porque algunos convenios entre aseguradoras también manejan plazos internos de tramitación.

¿Firmar el parte significa que tengo yo la culpa?

No. Firmar solo confirma que estás de acuerdo con la descripción de los hechos, no que seas el responsable. La culpa la determina después la aseguradora a partir de las circunstancias marcadas y del croquis, no del acto de firmar en sí.

¿Qué hago si el otro conductor no quiere firmar?

Nunca fuerces su firma. Rellena tu propia copia con los datos que tengas, haz fotos de la escena y busca testigos. Si se niega o se marcha, llama a la Policía Local o a la Guardia Civil para que levanten un atestado que respalde tu versión.

¿Se puede usar el parte amistoso si hay heridos?

No. El parte amistoso está pensado solo para daños materiales. Ante cualquier lesión, aunque parezca leve, hay que llamar al 112, pedir asistencia sanitaria y avisar a las autoridades, porque el atestado policial pasa a ser el documento de referencia.

¿Necesito el parte si solo hay daños materiales leves?

No es obligatorio por ley, pero es la vía más rápida para cobrar la reparación. Sin parte firmado, todo se reduce a un choque de versiones y el siniestro puede eternizarse. Con el parte bien cumplimentado, la aseguradora resuelve en días.

Revisado por Sergio Perea, Corredor de Seguros y Consejero en JLA Asociados, correduría inscrita en la DGSFP (clave J-326).

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