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19 de enero de 2026
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9 min de lectura
Seguros para particulares#seguro de hogar

Reformas en casas sin licencia: impacto real en el seguro de hogar

Cambiar el suelo, tirar un tabique, mover la cocina… suena a “en un par de semanas lo tengo”. Y muchas veces se empieza por lo más fácil: llamar al albañil, elegir azulejos y listo. Luego llega el susto. Un vecino se queja por el ruido. Se rompe una tubería. Salta el diferencial. O cae un cascote en una zona común. Y ahí aparece la pregunta que nadie quería hacerse: ¿mi [...]

Cambiar el suelo, tirar un tabique, mover la cocina… suena a “en un par de semanas lo tengo”. Y muchas veces se empieza por lo más fácil: llamar al albañil, elegir azulejos y listo.

Luego llega el susto.

Un vecino se queja por el ruido. Se rompe una tubería. Salta el diferencial. O cae un cascote en una zona común. Y ahí aparece la pregunta que nadie quería hacerse: ¿mi seguro de hogar cubre esto si la reforma no tenía permiso?

Sé que esto suena un poco lío al principio, pero si entiendes tres ideas, lo tienes controlado:

  • No todas las obras son “menores”.
  • No todos los ayuntamientos piden lo mismo.
  • Tu póliza se basa en lo que declaraste y en lo que pone en sus exclusiones.

Vamos al grano, en lenguaje claro.


Qué obras se pueden hacer en casa sin licencia (y cuáles suelen dar problemas)

La frase “sin licencia” se usa mucho, pero en la práctica hay tres escenarios:

  1. Obra que no exige nada (mantenimiento sencillo).
  2. Obra con comunicación previa o declaración responsable (papel rápido, pero papel al fin y al cabo).
  3. Obra con licencia (si afecta a estructura, instalaciones serias, fachada, elementos comunes, ampliación de superficie, etc.).

Y aquí está la trampa: mucha gente mete en el saco 1 lo que en realidad es 2 o 3.

Ejemplos de obras que suelen encajar en “obra menor”

(Ojo: depende del municipio y del edificio)

  • Pintar paredes y techos.
  • Cambiar suelo sin tocar forjados.
  • Cambiar puertas interiores, rodapiés, armarios.
  • Renovar muebles de cocina o baño sin mover tomas de agua, gas o desagües.
  • Sustituir sanitarios o grifería sin cambiar trazados.
  • Cambiar enchufes e interruptores sin rehacer la instalación.

Obras que suelen pedir trámite (y te conviene confirmarlo)

  • Tirar o levantar tabiques para cambiar la distribución.
  • Cambiar la instalación eléctrica completa o parte relevante.
  • Mover cocina o baño (agua, desagües, ventilación).
  • Cerrar una terraza, tocar fachada, ventanas con cambio de hueco.
  • Trabajos que afecten a elementos comunes (patios, bajantes comunitarias, etc.).
  • Cualquier intervención con impacto estructural.

Pregunta rápida para decidir:
Si la obra toca estructura, agua, gas, electricidad, fachada o elementos comunes, actúa como si hubiera trámite y confírmalo antes de empezar.


Reforma sin licencia: riesgos de verdad (más allá de “una multa”)

Cuando alguien dice “bah, nadie se entera”, suele imaginar un escenario sin imprevistos. La realidad tiene imaginación propia.

Estos son los riesgos típicos de reformas no autorizadas:

  • Sanciones por reforma sin licencia: multa, orden de parada, obligación de regularizar y, en casos feos, deshacer lo ejecutado.
  • Problemas con la comunidad de propietarios: quejas, requerimientos, reclamación por daños en zonas comunes, conflictos por horarios.
  • Responsabilidad civil en reformas: si causas daños a un vecino (humedades, grietas, incendio, caída de materiales), alguien paga. Y si hay pelea con la aseguradora, pagas tú primero y luego ya se verá.
  • Bloqueo del parte: el momento más delicado. Hay siniestro, llamas al seguro, mandan perito y empiezan las preguntas.

¿Exagerado? Piensa en este ejemplo:

Cambias la bañera por ducha. “Nada del otro mundo”.
El fontanero pica, mueve desagüe, queda una unión con fuga lenta.
A los diez días: techo del vecino con mancha.
Parte al seguro. Perito. Pregunta: “¿Se han hecho obras?”.
Y ahí se abre el melón.


Seguro de hogar y reformas: por qué la póliza se vuelve “sensible” durante una obra

Una reforma cambia el riesgo del hogar. Punto.

Durante obras hay más probabilidades de:

  • fuga de agua,
  • incendio por trabajos eléctricos,
  • daños por herramientas y materiales,
  • lesiones de terceros,
  • golpes en zonas comunes.

Por eso muchas pólizas traen exclusiones en la póliza de hogar relacionadas con obras, sobre todo si la obra exige autorización administrativa y no existe.

El seguro de hogar reformas: qué suele mirar la aseguradora cuando hay un siniestro

  1. Si la obra era legalmente tramitada (licencia, comunicación, declaración responsable).
  2. Si informaste a la aseguradora (comunicación de cambios al seguro).
  3. Qué cobertura estás reclamando (daños propios, daños a terceros, asistencia, etc.).
  4. Si el origen del daño está ligado a la obra (directa o indirectamente).
  5. Si la vivienda asegurada coincide con la real (capitales, metros, calidades, instalaciones).

No es un interrogatorio “por maldad”. Es cómo se gestiona un riesgo.


Cómo puede afectar una reforma sin licencia a tu seguro de hogar

Aquí conviene hablar sin promesas mágicas: cada póliza tiene condiciones. Aun así, hay patrones que se repiten mucho.

1) Daños durante la reforma: el punto más delicado

Si el siniestro ocurre en plena obra (agua, incendio, caída de materiales), muchas pólizas incluyen límites o exclusiones, sobre todo cuando la obra exige permiso.

Situaciones típicas:

  • Reventón de tubería al manipular una toma.
  • Cortocircuito por rehacer cableado.
  • Incendio por herramienta o chispa.
  • Daños en ascensor o escalera por subir escombros.
  • Cascotes que rompen un coche aparcado.

En estos casos, la aseguradora puede discutir la cobertura si la obra:

  • exigía autorización,
  • no se declaró,
  • no se hizo con profesionales o sin documentación.

2) Daños que aparecen después: “ya estaba terminada”

Ocurre mucho con humedades o fallos eléctricos. Terminas la reforma, todo parece bien. Semanas después, aparece el daño.

Aquí entran dos temas:

  • Causalidad: si el origen es la obra, te lo pueden vincular.
  • Declaración del riesgo: si cambiaste instalaciones o distribución y no lo contaste, puede haber fricción.

3) Cambios en la vivienda: capitales y coberturas

Tras una reforma es fácil que el hogar valga más:

  • mejoras de cocina o baños,
  • nuevos suelos,
  • cerramientos,
  • electrodomésticos,
  • mobiliario.

Si no ajustas:

  • continente (lo fijo: paredes, suelos, instalaciones),
  • contenido (lo que hay dentro),

puede aparecer infraseguro: te pagan menos de lo esperado, aunque el siniestro esté cubierto.


Qué obras se pueden hacer sin licencia… y qué conviene declarar al seguro

Dos listas claras. Una para Urbanismo. Otra para tu póliza.

Para el ayuntamiento (regla simple)

Confirma trámite si hay:

  • cambios de distribución (tabiques),
  • intervención en fachada o elementos comunes,
  • reforma integral,
  • cambios serios en agua/gas/electricidad,
  • aumento de superficie.

Para tu aseguradora (regla práctica)

Avisa si hay:

  • reforma integral o parcial con impacto en instalaciones,
  • cambios de distribución,
  • mejora notable de calidades,
  • compra de contenido caro (electrodomésticos premium, muebles a medida),
  • instalación de elementos que cambian el riesgo (chimenea, estufa, placas, etc., según caso).

No se trata de “hacer papeleo”. Se trata de que tu póliza encaje con tu casa real.


Consejos para reformar con seguridad y evitar sustos con el seguro

Te dejo un plan corto, realista y muy de “persona ocupada”.

1) Confirma el trámite antes del primer martillazo

Llama a Urbanismo o revisa la sede electrónica de tu ayuntamiento. Cinco minutos pueden ahorrarte semanas de líos.

Si vives en comunidad:

  • revisa normas,
  • respeta horarios,
  • protege zonas comunes,
  • comunica la obra si el edificio lo pide.

2) Deja rastro: papeles simples que te salvan

Guarda:

  • presupuesto y contrato,
  • facturas,
  • fotos del antes y del después,
  • datos de la empresa (CIF, póliza de responsabilidad civil si la tienen),
  • permisos o comunicaciones al ayuntamiento si aplica.

Si un vecino reclama, esa carpeta vale oro.

3) Habla con tu mediador y revisa la póliza antes de reformar

En JLA Asociados solemos revisar con el cliente tres cosas:

  • Coberturas del seguro de hogar que tocan la reforma (daños por agua, incendio, RC, defensa jurídica, etc.).
  • Exclusiones relacionadas con obras.
  • Capitales (continente y contenido) tras el cambio.

Una llamada rápida te deja tranquilo.

4) Si la obra es grande, mira la responsabilidad civil como si fueras “mini promotor”

Pregunta:

  • ¿quién responde si hay daños al vecino?
  • ¿la empresa tiene seguro propio?
  • ¿tu póliza cubre RC en obras menores o lo limita?

No es paranoia. Es sentido común.


Caso práctico: “solo era tirar un tabique”

Imagina este escenario:

  • Quieres un salón más grande.
  • Tiras un tabique “que no era carga” (eso te dicen).
  • Aparece una fisura en el piso de al lado.
  • La comunidad pide informe técnico.
  • El perito del seguro pregunta por permisos y documentación.

Si no hay nada:

  • la comunidad puede reclamarte directamente,
  • la aseguradora puede discutir el origen y la legalidad,
  • el problema se alarga.

Con un simple paso previo (confirmar trámite y documentar) el caso cambia por completo.


Qué hacer si ya has hecho una reforma sin licencia

Respira. A veces hay salida.

  1. Para la parte legal: consulta en tu ayuntamiento si puedes regularizar (declaración responsable, legalización, etc.).
  2. Para el seguro: informa del cambio y ajusta capitales. Si la reforma cambió instalaciones o distribución, más razón.
  3. Para futuras obras: no repitas el “a ver si cuela”. La segunda vez suele salir peor.

Preguntas frecuentes (FAQ)

¿Qué pasa si hago reformas en casa sin licencia y tengo un siniestro?

Puede haber problemas con la cobertura si el daño está ligado a la obra o si la obra exigía autorización y no existe. También puede afectarte si no avisaste de cambios relevantes en la vivienda.

¿El seguro de hogar cubre daños durante una reforma?

Depende de la póliza y del tipo de obra. En obras pequeñas puede existir cobertura de responsabilidad civil o daños puntuales; en obras que exigen permiso, muchas pólizas limitan o excluyen daños ocurridos durante la obra.

¿Qué obras menores puedo hacer sin licencia?

Suelen ser trabajos de mantenimiento interior que no tocan estructura, distribución, instalaciones principales, fachada ni elementos comunes: pintar, suelos, puertas interiores, cambios pequeños de grifería o mecanismos eléctricos sin rehacer la instalación. Confírmalo en tu municipio.

¿Tengo que avisar al seguro si cambio cocina o baño?

Si mueves tomas de agua, desagües o rehaces instalación, avisa. Si es solo cambio estético sin tocar instalaciones, aun así conviene revisar capitales si inviertes mucho en mejoras.

¿Me pueden multar por una reforma sin licencia?

Sí, el ayuntamiento puede sancionar, ordenar la paralización y exigir regularización. En casos concretos, puede pedir que se reponga el estado anterior.

¿La comunidad de propietarios puede impedir mi obra?

Puede exigir que se cumplan normas del edificio, horarios y protección de zonas comunes. Si tocas elementos comunes o fachada, suele requerirse autorización de la comunidad.

¿Cómo actualizo la póliza tras una reforma?

Revisa capital de continente y contenido, declara mejoras (metros, calidades, instalaciones) y confirma coberturas y límites. Un mediador puede guiarte para que no pagues de más ni te quedes corto.


Conclusión

Reformar ilusiona. Hasta que aparece el primer “parte”. La clave está en prevenir: confirmar el trámite municipal, documentar lo que se hace y alinear el seguro con la vivienda real. Es el tipo de tarea que nadie quiere, pero que te evita el disgusto caro.

Si quieres, en JLA Asociados revisamos tu caso en dos pasos: qué obra vas a hacer y qué póliza tienes. Y te decimos, en claro, qué conviene tocar para que el seguro no te falle cuando más lo necesitas.

Gracias por llegar hasta aquí

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