Miras el recibo de la comunidad y ahí está: “seguro”.
Y te sale la duda típica: ¿esto sirve para algo o es otro gasto fijo?
Te entiendo. Al principio suena a lío.
Piensa en el edificio como una “casa grande” que compartís. Portal, tejado, ascensor, bajantes, garaje, piscina si la hay… Si algo falla, no lo paga “nadie”: lo paga la comunidad. Y eso, muchas veces, acaba en derrama.
Aquí vas a ver, en claro: qué cubre el seguro de la comunidad de propietarios, cuánto puede costar y cuándo puede ser obligatorio.
Qué es el seguro de comunidad y qué protege
Un seguro de la comunidad de propietarios protege sobre todo los elementos comunes del edificio o urbanización. Normalmente cubre:
- Daños al propio edificio (lo común)
- Daños a terceros por culpa de la comunidad (responsabilidad civil)
- Gastos y servicios de asistencia (peritos, reparaciones, defensa legal, etc.)
Ejemplo rápido:
Se rompe una bajante en un patinillo y el agua se cuela por el hueco del ascensor. Si la póliza está bien armada, cubre la reparación y los daños por agua en zonas comunes, y puede responder si afecta a un vecino.
Cobertura seguro comunidad vecinos: lo básico que conviene revisar
No gana quien contrata “más cosas”. Gana quien contrata lo que de verdad puede pasar en su edificio.
1) Daños por incendio y gastos asociados
Suele cubrir incendio y daños relacionados como humo, rayo o explosión.
En muchos casos también incluye gastos como:
- Desescombro
- Salvamento
- Demolición (si es necesaria por seguridad)
2) Cobertura daños por agua

El agua es la reina de los partes. Y donde más sorpresas aparecen.
Revisa si incluye:
- Rotura de tuberías y bajantes comunes
- Localización de la fuga (abrir, buscar y dejarlo como estaba)
- Desatascos (a veces con límite)
- Daños eléctricos derivados (en algunas pólizas)
Consejo práctico: si el edificio es antiguo, este punto manda. Una póliza barata con agua “coja” sale cara.
3) Responsabilidad civil comunidad propietarios
Esta cobertura paga cuando la comunidad causa daños a otras personas.
Casos típicos:
- Se desprende una teja y golpea un coche
- Un resbalón en el portal por suelo mojado sin señalizar
- Filtración desde una tubería comunitaria que daña una vivienda
Pregunta clave: ¿qué capital de responsabilidad civil tiene la comunidad? En edificios grandes suele interesar que sea alto.
4) Cobertura daños por robo
No es solo “me han robado”. Importa el cómo y el dónde.
Suele cubrir:
- Robo con fuerza en zonas comunes (por ejemplo, puertas forzadas)
- Daños por intento de robo (cerraduras, puertas, cristales)
- Hurto o expoliación, según condiciones
En urbanizaciones pesa más si hay cuartos técnicos con material caro.
5) Reparaciones comunidad propietarios y asistencia
A veces lo que más se agradece es lo pequeño y urgente:
- Electricista
- Cerrajero
- Fontanero
- Cristalero
Ojo con los límites: “X servicios al año” o “hasta X euros”.
6) Reclamación de daños comunidad
Si el responsable es un tercero (por ejemplo, una obra cercana que provoca daños), esta cobertura ayuda a reclamar.
7) Asesoría jurídica seguro comunidad
Suele ser telefónica y rápida. Sirve para dudas comunes: obras, morosos, contratos, reclamaciones. No es lo mismo que un abogado llevando un juicio completo, claro.
8) Riesgos “extraordinarios” y el Consorcio
Hay siniestros que se consideran extraordinarios y se gestionan por un organismo específico cuando existe póliza en vigor y se cumplen requisitos.
Ejemplos:
- Inundación extraordinaria
- Terremoto
- Eventos meteorológicos muy fuera de lo normal
Obligatorio seguro comunidad: cuándo sí y cuándo no
Aquí es donde más se discute en juntas.
A nivel general
En España, no existe una obligación única para todas las comunidades en todo el territorio.
Por comunidad autónoma
En algunas regiones sí puede haber normas autonómicas que exijan, como mínimo:
- Incendio
- Daños a terceros (responsabilidad civil)
Por estatutos o título constitutivo
Aunque tu región no lo exija, los propios documentos de la comunidad pueden fijar reglas internas. Si en estatutos se establece que debe existir póliza, toca cumplirlo.
Precio seguro comunidad propietarios: cuánto cuesta de verdad
No hay una cifra única. Dos edificios en la misma calle pueden pagar distinto.
Lo que más mueve el precio:
- Antigüedad del edificio e instalaciones
- Número de viviendas y locales
- Extras: garaje, ascensor, trasteros, piscina, zonas deportivas
- Historial de siniestros (si cada año hay partes, sube)
- Capital asegurado del edificio
- Estado de mantenimiento y reformas recientes
Rangos orientativos (para ubicarte)
Mejor pensarlo por “perfil de edificio”:
- Edificio pequeño sin extras: suele moverse en importes más bajos.
- Edificio mediano con ascensor y garaje: suele ir a un punto medio.
- Urbanización con piscina y zonas comunes grandes: suele subir.
Si lo que buscas es precisión, hay un camino corto: pedir 2–3 propuestas comparables, con las mismas coberturas y capitales, y así se ve quién está dando precio real y quién recorta por detrás.
Mejor seguro comunidad vecinos: cómo elegir sin caer en trampas

Esta parte ahorra dinero. Y disgustos.
Checklist rápido (antes de firmar)
- Capital del edificio bien calculado (ni inflado, ni corto)
- Daños por agua con localización de fugas y reparación
- Responsabilidad civil con capital acorde al tamaño del edificio
- Franquicias claras (si la franquicia es alta, lo pagáis vosotros)
- Exclusiones leídas (sí, ese párrafo pequeño)
- Asistencia con límites razonables
3 preguntas que cortan el 80% de problemas
- ¿Qué pasa si el agua daña una vivienda?
- ¿Quién paga buscar la fuga y arreglar la tubería común?
- ¿Cuánto cubre la responsabilidad civil si hay un lesionado?
Si cuesta responderlas con el condicionado delante, mala señal.
Ejemplos muy concretos (para que lo veas claro)
- Caso 1: incendio en el cuarto de contadores
Suele cubrir daños y limpieza por humo. Si hay terceros afectados, entra responsabilidad civil. - Caso 2: fuga lenta en una bajante y manchas en un 3ºB
Aquí manda la cobertura de daños por agua: localizar, reparar y responder por daños según condiciones. - Caso 3: robo y destrozo en el portal
Puede cubrir el daño en la puerta y, según póliza, el robo de ciertos elementos comunes.
Para cerrar: la idea que te interesa de verdad
El seguro de comunidad no está para “cumplir” o para tener un papel guardado. Está para evitar derramas grandes cuando pasa lo típico: agua, incendios pequeños, golpes, caídas, robos, problemas con terceros.
Si quieres acertar, hay una regla sencilla: igualar coberturas y comparar. No compares una póliza “barata” con otra “completa”, porque no compiten en el mismo partido.
En JLA Asociados solemos hacerlo así: revisamos el edificio, ajustamos capitales, pedimos propuestas comparables y te lo explicamos sin jerga, para que en la junta se entienda a la primera.
FAQ para fragmentos destacados

¿Qué cubre un seguro de la comunidad de propietarios?
Cubre, en general, elementos comunes, daños por incendio, daños por agua, robo en zonas comunes, asistencia de reparaciones y responsabilidad civil por daños a terceros. Depende de la póliza contratada.
¿Es obligatorio tener seguro en una comunidad de vecinos?
Depende. En términos generales no hay una obligación única para todo el país, pero puede existir obligación por normativa autonómica o por documentos internos de la comunidad.
¿Cuánto cuesta el seguro de una comunidad de propietarios?
Depende de antigüedad, número de viviendas, extras (garaje, ascensor, piscina), capital asegurado e historial de siniestros. Para saberlo con precisión conviene cotizar con datos del edificio.
¿La comunidad cubre daños dentro de mi vivienda?
Si el daño viene de un elemento común (por ejemplo, una bajante comunitaria), suele responder el seguro de comunidad según condiciones. Si el origen es privativo, suele corresponder al seguro del propietario.
¿Qué datos necesito para pedir precio?
Año de construcción, número de viviendas y locales, metros del edificio o capital estimado, extras (garaje, ascensor, piscina), y si ha habido siniestros recientes.




